10 · Noviembre · 2014

Discurso del Profesor Fernando Carvajal Guerra

Buenas noches. Saludos……………

 

fernando carvajalComo acaba de anunciar el maestro de ceremonias, estoy aquí para dar la bienvenida a ustedes, distinguidos ex alumnos, a esta velada.

Me sentí muy halagado cuando se me propuso encargarme de esta bienvenida. Pero también me sentí un poquito preocupado.

Veamos, este discurso para mí, es bastante más complicado que una clase (se supone que las clases no me han complicado. claro que no estoy seguro respecto de lo que se hayan complicado mis alumnos con las clases). En el discurso se deberían tocar temas que lleguen a todos, asuntos muy relacionados con las nostalgias y los sentimientos década uno y además presentarlos de manera simpática, buen tono y con glamour. Para esto, desgraciadamente, no sirven los doctorados.

Por eso, creo que a los proponentes, les costó un poco convencerme (aunque no mucho). Al final, acepté con gusto. Total, me dije, creo ser el profe más antiguo,…, y tengo que aprovechar esta oportunidad que se me otorga, y que difícilmente me repetirá. Así es que, a preparar el discurso…Pensando y conversando, surgió la gran idea, inspiración creativa, cree uno.

“Voy a tocar en el discurso la historia del departamento”. En esta historia han participado todos ustedes en su debido tiempo. Recordarla con ustedes, aquellos sinsabores que sufrieron como estudiantes, las dichas correspondientes de nosotros los profesores, en fin con este tema evocaríamos las ilusiones pretéritas y nos pondríamos a punto para comenzar esta gala.

Pues bien, comienzo a informarme. Lo primero que cae en mis manos es el discurso del profesor Guillermo González Baquedano, con el que dio la bienvenida en la comida del año pasado. Un discurso con una historia llena de anécdotas, elegante, ameno, emotivo e inigualable, echó por tierra mis planes iniciales. ¿Se han fijado que están de moda sus discursos? Bueno, si no hay caso con la historia pasada, queda el presente y el futuro.

A estas alturas, en lo que a mí respecta, el futuro no presenta muchas incógnitas. Ya no me es tan intrigante como en aquellos tiempos, cuando era más joven aún. En el caso de algunos de ustedes probablemente la situación es muy parecida. Así es que opté por el presente.

Algunos sabios han dicho que la vida es el presente. Que hay que vivir intensamente el presente. En total, si esta vida no es más que la unión de cada uno de nuestros innumerables presentes. Nuestro presente.

El presente de todos nosotros, ex alumnos (soy también ex alumno de esta universidad), está formado en gran medida por la concreción de los deseos y expectativas que surgieron en nuestro período de estudiantes universitarios. Generalmente con esfuerzos y sacrificios fuimos progresando por la vida. Es allí donde soñábamos y elucubrábamos con nuestros compañeros lo que sería nuestro futuro.

Si yo fuese más poeta le sacaría provecho a esta parte. Sin duda que podría hasta emocionarlos”.

Sin embargo creo que a más de alguno se le apretará el pecho al constatar que está viviendo parte de los anhelos de ese tiempo sin necesidad que yo gatille esos sentimientos.

La riqueza de experiencias, conocimientos personales y profesionales que se encuentran acumuladas aquí, hoy en esta sala, es grandiosa. Es el bagaje de profesionales provenientes del mejor departamento de ingeniería mecánica del país. Debemos estar orgullosos y agradecidos por ello.

A nosotros, profesores del departamento, nos da una gran satisfacción el haber contribuido de alguna manera con vuestro presente. Nos hace sentir profundamente vuestra alegría en este reencuentro. Lo disfrutamos tanto como ustedes.

Quiero felicitar especialmente a algunos ex alumnos de vasta trayectoria, que actualmente dictan asignaturas profesionales del curriculum de ingeniería. Lo hacen con gran entusiasmo y sus clases son muy apreciadas por los estudiantes. Indudablemente están compartiendo esa experiencia tan necesaria en la profesión y se lo agradecemos.

El presente es ahora. Es esta reunión de camaradería. Revivamos recuerdos medio olvidados. Sintámonos algo estudiantes otra vez. Conozcamos más de cerca a compañeros de otras generaciones. Disfrutemos al máximo esta velada. Vivamos intensamente este presente.

Como hasta aquí, no creo haber logrado el glamour necesario en el discurso, haré el intento, apelando a dos frases, de un padre y de su hijo, que espero nos sintonicen en la frecuencia correcta para esta velada.

Aj. padre:

Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla.

Aj. hijo: Estoy feliz con lo que estoy haciendo en mi vida. Estoy feliz ahora en el presente ¡Que la alegría de compartir este reencuentro con el alma mater desborde nuestras mesas!, ¡Sean bienvenidos para ello!

Antes de terminar, quiero mencionar el excelente trabajo de los integrantes de la comisión organizadora, que apelando al buen espíritu de los mecánicos, han logrado esta gran convocatoria. Se superan cada año. Por favor un fuerte aplauso para ellos.

Para terminar, previo a la sucesión de brindis que con toda seguridad se ofrecerán en esta velada, les pido que aclaren sus gargantas, porque, Entonaremos el himno de los mecánicos.

Este himno data de los años 60. Su letra fue compuesta en un momento de inspiración (seguramente después de algún certamen), creo no equivocarme, por Luis Delpino Pegito (QEPD). Ha sido de gran ayuda para ordenar los momentos de relajo en algún pasado, pido encarecidamente a todos los presentes participar cantándolo desde las mesas. La entonación corresponde al himno de las américas

Se han dejado copias con la letra del himno en cada mesa.

Con el fin de garantizar una ejecución de excelencia, el Ingeniero Civil Mecánico Pablo Cabrera medina procederá a dirigir el coro.

Lo dejo con ustedes, muchas gracias.